
Últimamente me han estado sucediendo cosas los días domingos, la mayoría de ellas malas, pero otras tantas simplemente me llaman la atención, así es, en ocasiones tengo mis momentos de reflexión, o momentos en los cuales solo me gusta observar cualquier cosas y buscarle sentido, pues en ocasiones no solo hay que ser superficial y detectar solo lo visible, ya se que estoy hablando como si estuviera en el trip, pero no es así.
Hoy en la mañana fui a un cajero automático ubicado en Luis B. Sánchez, en el Estado de Sonora, aunque se oiga que está muy lejos la neta está a 4 kilómetros de mi casa, bueno punto es que su servidor ya estaba guardando el dinero que saqué, que no era mucho, chales por eso, y estaba a punto de abrir la puerta para salir y de un vehículo que iba llegando un señor de unos 50 años me empieza a hacer señas, la verdad no entendí que quería decir, hasta que gritó: "espérate tantito", me quedé con signos de interrogación pero ya me iba y me encontro a tres metros de la salida y me dice que le ayude a sacar dinero porque no sabe usar el cajero, inclusive antes de entrar ya me estaba diciendo el nip para accesar, se me hizo muy extraño; entramos le expliqué como sacar dinero, le ayudé, obtuvo la cantidad y al final me agradeció y me dijo que ya tenía como tres días que quería sacar dinero pero se acordaba como usar la máquina y que hasta su señora le había regañado, nos retiramos después de ese intercambio de palabras.
A lo haré énfasis es a la confianza con la cual el señor se acercó y me pidió el favor de ayudarle, se me hace raro que en estos tiempos de inseguridad en los que estamos viviendo todavía haya gente que te confíe datos como tu nip o te deje entrar a tu cuenta para sacar dinero aunque haya estado él presente, la verdad si quedé un poco asombrado. Actualmente yo desconfío de muchas personas, es mas, siempre estoy alerta y desconfío en todo momento que ando en la calle y de todas las personas, uno se debe de cuidar de alguna forma, además que el miedo no anda en burro y estamos curados de espantos.
Por último hacer un comentario de algo que he notado, las personas que viven en ejidos tienden mas a conservar esa ingenuidad y tener confianza en los desconocidos, no estoy diciendo que sea malo, pero la verdad es muy inusual hoy en día, pero es una de las cosas que diferencía todavía a las personas de los ejidos a los citadinos, tienen formas diferentes de pensar,yo en este momento puedo adaptarme a cualquier situación, soy originario de un ejido, pero tengo más de 7 años viviendo en esta ciudad y la verdad tengo diferentes modos de pensar. Quisiera en ocasiones conservar esa ingenuidad y nobleza que tenía antes. Saludos.